Textos Literarios


Texto literario es todo escrito perteneciendo a algún género propio de la literatura. Se trata de expresar el arte a través de las palabras.
Por tanto, al hablar de textos literarios nos estamos refiriendo a la literatura en general.
El diccionario define a literatura en los siguiente términos:
Literatura: Arte que emplea como medio de expresión una lengua.
Así mismo, en obras de otros autores encontramos definiciones similares, como por ejemplo, en el libro Las literaturas hispánicas (Evelyn Picon Garfield, ‎Iván A.


Schulman ) en donde se expresa que “el texto literario es una creación artística expresada en forma de letras y palabras escritas o en forma de sonidos o palabras pronunciados en voz alta”


características del texto literario


- Subjetivo. La finalidad del texto es puramente artística.
- Libertad absoluta en la estilo y el tono de redacción
- Frecuente uso de figuras literarias, tales como la metáfora, la comparación.
- Variedad de géneros: narrativo, ensayístico, lírico
- Ficción y realidad entremezclados.

ejemplos

Epico


La épica es un género narrativo en el que se presentan hechos legendarios o ficticios relativos a las hazañas de uno o más héroes y a las luchas reales o imaginarias en las que han participado.

Su forma de expresión más tradicional fue la narración en verso, bajo la forma de poemas épicos cuya finalidad última era exaltación o engrandecimiento de un pueblo. En algunos casos, la épica no tenía forma escrita, sino que era contada oralmente por los rapsodas. Con posterioridad la épica adoptó también la forma narrativa en prosa, incorporando elementos de descripción y diálogo y dando lugar, en primera instancia, a la novela de caballerías y posteriormente al género conocido como fantasía épica
Ejemplo:



La espada del olvido

Yo nunca pensé que me iba a suceder a mí un chico normal convertido en un gran héroe este es mi historia en el que tanto he sufrido.
-Despierta
-Despierta
-Despierta
Escucho una voz, abro los ojos y veo que es mi amiga de la infancia su nombre es Adalia nos conocimos en la primaria desde allí nos convertimos en buenos amigos de por vida
-Vamos a llegar tarde a la preparatoria. Me dijo muy seriamente
Muevo mi cabeza hacia el reloj; era cierto era demasiado tarde, me levante rápido a bañarme y cambiarme no tuve tiempo de desayunar. Salimos corriendo hacia el metro. Lo bueno que alcanzamos un tren
-Tuvimos suerte vamos a llegar a tiempo
-Claro que sí, ya sabía que no te ibas a dormir temprano como te dije Bernabé
-Ya lo sé, además ya sabía que tú me ibas a ir a levantar jejejejeje
Le dije pero me miro con una cara de furia y ira, durante todo el camino a la escuela ni me dirigió la palabra corrimos tan rápido como pudimos a la entrada de la escuela. Nos despedimos en la entrada
-Nos vemos a la hora del almuerzo
-Sí te espero en la azotea, me dijo con una sonrisa
Nos separamos para dirigirnos a nuestro respectivos salones de clase llegando al salón me encontré al director que estaba saliendo de la mismo aula entre y me senté a lado de mi mejor amigo Carlos aunque es un poco idiota por su culpa casi me expulsan de la escuela hace un año.
Aunque no lo culpo yo también un pequeño interés por hacerlo, pero en fin; le pregunte a Carlos que les había dicho el director a todos los del salón y me dijo que una nueva estudiante se iba a transferir a nuestro salón, que teníamos que tratarla bien porque era la hija de un rey de España o algo así.
No le preste mucha importancia al fin y al cabo no me va a hablar ni yo tampoco, mientras pasaba el tiempo en clase me dormí soñé que alguien me estaba hablando diciendo muy suavemente
-Tú me demostraras lo fuerte que te has vuelto
-Porque
-Tú tienes que demostrárselo
-A quién?
Auuch alguien me golpio quien podrá ser levanto mi cabeza ya me mero le iba a gritar pero era el profesor, dijo que no me vuelva a dormir, me disculpe y prosiguió la clase como si nada hubiera pasado esta imaginando lo que soñé.
Me preguntaba a quién se lo tengo que demostrar si fuera real en eso sonó la campana para el almuerzo me levante de mi silla y me dirigí a la azotea mientras iba saliendo del aula todos los chicos del salón estaban gritando uouououo, ya vas a verla me dijo Carlos mientras se reía; le conteste “si” como si no me importara y me dijo tienes mucha suerte Bernabé estar casi siempre con la chica más hermosa de la escuela.
A mí no me importa después de todo es mi amiga de la infancia ella es conocida por toda la escuela por su hermosura. Todos los chicos y chicas le tienen mucho respeto a ella, hasta los profesores la tratan bien saca buenas notas, es la mejor en la escuela.
A causa de la mayoría de los chicos me odia por estar casi siempre a su lado; están celosos todos hasta los de mi aula hasta Carlos pero lo oculta bien, si Carlos tuviera la oportunidad de cambiar de cuerpo conmigo lo haría, aunque en el proceso muriera yo.
Yo tengo notas normales gracias Adalia si no me ayudara a estudiar ya me hubieran expulsado de la preparatoria hace rato. Mientras subía las escaleras sentí que alguien me estaba mirando pero no le di mucha importancia ya que casi todos en la escuela me odian.
Abro la puerta de la azote no hay nadie alrededor me siento en el banco y empiezo a mirar el cielo pensando que podía hacer para agradecer a Adalia por estarme ayudando durante mucho tiempo en eso escucho que la puerta se abre miro para ver quién es, pero no es Adalia pero veo que está buscando a alguien desesperada mente, le pregunto qué te pasa a quien estas buscado y me dice a alguien llamado Bernabé.
Le dijo para que lo buscas yo soy Bernabé, que pasa me dice que Adalia se dobló la pierna en Educación Física y la llevaron al Hospital, y que Adalia le pidió que me dijera que no iba a venir acá en la azotea pero el mensaje llego demasiado tarde.
Después de eso regrese a mi salón, pensé que no pude desayunar ni almorzar, pero lo que me tenía más preocupado era Adalia. Me dije a mi mismo que después dela escuela la voy a ver en su casa porque ya la debieron de llevarla.
Paso el tiempo en la escuela casi todos estaban hablando que Adalia se había lastimado, sonó el timbre para poderse ir a sus casas, mientras me iba dirigiendo hacia la puerta de la escuela con Carlos me habla el Director para que valla a su oficina.
Mientras caminaba hacia la oficina del Director e mi mente estaba pensando, ahora yo no hice nada, me echaron la culpa otra vez, etc. Entro
-Buenas tarde señor director
-Buenas tardes Bernabé
-Para que me llamo a llamar Señor Director
- A si se me olvido decir que a tu salón va a entrar una nueva estudiante de intercambio que es la hija de Rey Español
-Disculpe pero eso ya lo sabía me lo dijo mi amigo
-Perfecto como ya estabas informado ya lo tomamos como visto, pero no solo eso también te quería decir que le preguntes a Adalia que cuando se repondrá está claro
-Si está bien yo le pregunto
-Okey ya te puedes retirar
Me marche de la escuela me fui corriendo a un puesto restaurante que estaba cerca del metro pero estaba cerrado por que llego una hija de un rey y pidió que lo cerraran para que no la vean.
Ya ni modos me fui a tomar el tren que me lleva a mi casa, entre a mi casa salude a mis padres y le pedí a mi mama que me diera de cenar, me fui a dar un baño baje comí; les dije que voy a ver a Adalia a su casa.
Como vivíamos alado no hay problema, salí toque el timbre de su casa y salió su mama que me dijo vienes a ver a Adalia pasa te estaba esperando desde hace rato.
Enserio dije en mi mente; toque la puerta de su habitación me dio pasa, abrí la puerta la salude le pregunte porque se dobló la pierna por correr y no fijarme me dijo; estuvimos hablando de muchas cosas le dije que me llamo el director
-Otra vez ahora que hiciste para que te llamara (con una cara de enojo)
-Nada, me llamo para decirme de que alguien de la realeza se iba a trasferir a nuestro salón, y para que te preguntara cuando volverás a la escuela
-Dentro de dos semanas, enserio que es príncipe o princesa
-princesa
Cuando le dije me dijo que no la valla a molestar, ya lo sé.
Platicamos hasta que no nos diera más la voz me despedí de Adalia me fui a mi casa a dormir, al día siguiente me levante temprano desayune me duche y me fui a tomar el tren. Cuando llegue me dijeron que el tren se descompuso y que no va funcionar hasta pasado mañana.
No puede ser me dije salí corriendo para la escuela tan rápido como pude llegue demasiado tarde la primera hora ya había acabado, me topé con el profesor que dio la clase y me dijo no te preocupes ya lo sé los tren se descompuso casi todos llegaron más tarde de lo usual pero como vives más lejos que todos te lo paso a si te llama el director, gracias le dije.
Fui a la dirección y ya sabía que iba a preguntar, acerté me pregunto sobre Adalia le dije que va a volver dentro de dos semana, okey gracias ya puedes volver a tu salón.
Regrese a mi salón y le dije al profe que si me da permiso de pasar me dijo claro pasa, me dirigí a mi asiento pero cuando veo ay alguien en ella una chica que esta pasando.
-Disculpa este es mi lugar
-O lo siento
-Quieren eres tu
A veo que a un no se conocen dijo el profe ella es la princesa Karen de Asis de Borbon hija de Francisco de Asis de Borbon y la Reyna Isabel ll. Él es Bernabé Blake
- Bernabé Blake verdad
-Si porque
-ya te olvidaste de mi
Levanto su mano y tenía una brazalete de color rojo con amarrillo; la recordé rápidamente.
Que en mi mente grite esto no puede ser es imposible ella una princesa, cuando la conocí éramos unos niños que nos conocimos en un parque ella estaba lloran porque se perdió yo me acerque y le dije que jugáramos en el parque me sonrió y empezamos a jugar hasta que empezará a oscurecer, le dije vamos a mi casa allí podemos comer y seguir jugando.
Nos fuimos a mi casa, mi madre me dijo quién es ella le dije que un niña que se perdió y que estaba en el parque y no podía dejarla allí, okey báñense y luego bajen a comer está bien okey.
Después del baño y la comida nos fuimos a dormir antes de eso le pregunte su nombre y me dijo que se llamaba Karen y le dije mi nombre yo me llamo Bernabé Blake mucho justo Bernabé me dijo luego de eso nos dormimos.
A la mañana siguiente unas personas vinieron a buscarla antes de que se la llevaran a su casa le di un brazalete de color rojo con amarillo le dije esto demuestra mi amistad contigo le dije y se fue, le pregunte a mi madre como la encontraron tan rápido y me dijo que lo estaban anunciando en la televisión. Desde ese entonces no la había visto hasta ahora.
Tuve que ir a buscar otra silla para que me pueda sentar, ya sonó la campana para el almuerzo saque mi comida y mi dirigí hacia la azotea.
Ya en la azotea empiezo a comer en eso abren la  puerta es una persona que no había visto antes en la escuela y me dice que si era Bernabé y le dijo que si en eso empieza a reir
-aaaaaaaaaaaa
-Qué te pasa(tono de miedo)
-Pues te viene a matar
-aaaa ya déjate de bromas por favor
En eso su mano empieza a brillar el brillo toma forma de una espada el brillo desaparece y en su mano esta una espada de verdad no lo pude creer,
Esta persona que es y porque me quiere matar me estoy preguntando, viene corriendo hacia mí lo esquivo por poco me corta un pedazo de ropa de la parte del abdomen por poco y me da.
Golpea de nuevo ruedo hacia el lado izquierdo del suelo junto a la pared, la espada da al suelo me levanto gracias a pared corro a la puerta pero en ese mismo instante aparece frente a la puerta la persona con poderes.
Me caigo al piso de la sorpresa en que apareció
-A dónde vas Bernabé
-Todavía no hemos empezado
-Quien eres tú?
-Así no me he presentado mi nombre es Giovanni, pero eso o importa ¡MUERE¡
Esto no puede ser enserio voy a morir, entonces sentí que mi brazo derecho se estaba quemando el dolor era insoportable empecé a gritar de tanto dolor que sentí
-Que te está pasando Bernabé
-Que me hiciste?
-Yo nada
-O ya se, es esa cosa que tienes en tu interior está reaccionando, si aparece es mejor que me retire, adiós Bernabé espero que nos volvamos a encontrar
Esa cosa que quiere decir con cosa, el dolor se está yendo me desmayo en el piso.
En donde estoy esto no es la escuela que es este lugar. Oigo una voz muy bajo
-Te…………
-Voy……………
-A………..
-Dar…………
-Poder………estoy……. Dentro……….de………….ti…….
Que quiere decir con poder de que se trata dentro de mí.
Me despierto muy alterado acaso fue un sueño todo lo que paso, estoy en la enfermería, miro  alrededor y que me abra pasado, me estoy preguntando muchas cosas en eso entra Karen
-O ya despertaste todo bien Bernabé
-Que haces aquí Karen
Ella me dijo que todo lo que soñé era real; alguien me intento asesinar con un arma de verdad ese hombre llamado Giovanni fue enviado por el dios Zeus.
Zeus me mando a matar porque en mi interior está el arma de Hefesto el Dios del Fuego y la forja, esa arma que tengo en mi interior en capaz de matar a cada uno de los Dioses del olimpo.
Por eso Zeus tiene miedo que un día despierte esa arma y valla a destruirlo; le pregunte a Karen como sabia eso. Me contesto que fue enviada por la realeza a buscar a un chico con el poder de destruir al mismísimo “DIOS DEL TRUENO ZEUS REY DEL OLIMPO” pero no sabían el nombre de la persona.
No más le dijeron en dónde encontrarlo que sería fácil encontrarlo porque la familia de la amiga de la infancia eran seguidores del dios del fuego, pero no la veo, le dije que se lastimo un pie.
Dijo que por eso fui atacado por no tener a alguien que me proteja fui atacado y va a volver a suceder Karen se ofreció a protegerme en vez de Adalia que no me preocupara; además de eso me entrenaría para poder utilizar mi poder.
Al día siguiente todos en la escuela me miraron con cara de odio porque será o ya sé porque desde ayer Karen anda demasiada pegada a mi como si anduviéramos; en el salón mi amigo Carlos me dice se va por unos días Adalia y ya enamoras en menos de un día a la princesa como lo haces dimelo(Lloran). No estamos saliendo le dije muy enojado.
Después de eso Karen viene
-De que están hablando amor
-No estas ayudando
Todos en el salón gritando uuuuuuuuooooooo; suena la campana me siento en  mi lugar y alado de mí se sienta Karen
-De verdad
-Claro cariño
De nuevo gritan todos ya están pasando las hora tocan para el almuerzo salgo corriendo hacia la azotea antes de que me alcance Karen. No me va a encontrar “hola” escucho una voz es Giovanni de
-no te preocupes estas vez solo viene a saludar ya que tienes a alguien protegiéndote no es así princesa.
-Eso es cierto que haces aquí de nuevo no á pasado un día y vuelves a por el
Fuuuuuuuuu; se esfumo Giovanni.
Karen me dijo que mi entrenamiento empieza este fin de semana.
Todo los días desde que inicie el entrenamiento no han dado frutos no consigo mostrar mi arma o mejor dicho mi poder tengo tantas ganas de que acabe este entrenamiento. Me levanto, me baño, entreno, regreso a mi casa para bañar y comer, ir a la escuela salgo de escuela, entreno, me baño hago la tarea me duerme así han sido mis días desde que empezó a entrenarme Karen, a excepto los fines de semana allí es cuando sufro más me hace entrenar el doble.
A me nudo voy a visitar a Adalia a ver cómo sigue no le conté nada de lo que sucedió con Giovanni ni Karen ella no se debe enterar de que sé qué hacía por mi todos estos años.
Ya han pasados 2 meses desde el entrenamiento me dijo Karen que ya le podía decir a Adalia que me paso y todo Adalia no lo tomo muy bien porque fui atacado ella se culpa de lo que me pudo a ver sucedido.
Además de que seguía molesta porque cuando se recuperó de su lesión llegando a la escuela sus amigas le dijeron que la princesa estaba saliendo con migo pero eso ya tiene un mes dentro de todo ese tiempo no me hablo.
Ahora que puedo hablar con ella es gracias a que la atraje con mentiras a la azotea.
Después que le contara toda la verdad le dije que si quería ir el fin de semana al cine me contesto rápidamente que sí.
Ya en fin de semana nos encontramos en el cine (Karen, Adalia y Yo) a si se me olvido decirte que también nos iba a acompañar.
Es cierto invite a las dos pero no les dije que también iba a ir su enemiga. Su enemiga porque eso es muy fácil de explicar desde que Adalia se enteró que la princesa Karen salía conmigo la odia; aunque en  verdad no salíamos pero gracias a todos de la escuela y a Karen todos pensaban que salíamos en verdad.
Les pregunte a las dos que película quieren ver ambas elijen una película diferente y en empiezan un duelo de miradas me empiezan a jalar de un lado a otro como si fuera de ellas para zafarme rápido de eso elijo una película diferente y ambas están de acuerdo.
Después de la película fuimos a comer algo los tres salimos del local
-Te diviertes Bernabé Blake
Me quedo paralizado “me recuerdas no” me dice; esa voz es de Giovanni
Sale de una esquina desde las sombras riéndose Karen y Adalia se ponen en una pose de batalla sacando sus armas al igual que Giovanni yo no puedo hacer nada todo el entrenamiento que he hecho no sirvió de nada.
Giovanni se pone firme truena sus dedos algo están saliendo del suelo que son minotauros dos para ser exactos Karen y Adalia me dijeron corre.
Yo como no podía hacer nada corrí tan lejos como puede mientras Adalia y Karen peleaban ambas con los minotauros yo me sentí impotente ante tal situación yyo quería ayudarlas
-O por fin te encontré Bernabé
-Ya sabes todo de ti verdad
Todo de mi pensé
-Tu nombre tu eres el hijo de la profecía el que destruirá a Zeus y reinara el Olimpo como su nuevo Rey
-Tus padres que conoces ahora no son tus padres biológicos eres hijo de Heracles siente orgullosos por tener sangre de un dios
Hijo de Heracles, profecía me empiezo a reír como si estuviera loco Giovanni me dice adiós Hijo de la profecía la espada viene directo hacia mi cierro los ojos y escucho un estruendo me han salvado Karen y Adalia con sus espadas
-No vas a tocar a Bernabé(Ambas)
-Ustedes dos no pueden contra mi estoy en un nivel superior al suyo yo soy la mano derecha de Zeus
-Así que con permiso
Giovanni empieza a atacar feroz mente a ellas dos con mucho trabajo logran esquivar a los ataque de Giovanni, ellas dos no van a resistir mucho esos ataques
-Qué puedo hacer, DIME QUE PUEDO HACER
Escucho una voz que me dice  ya tienes todo el poder necesario no más libéralo pero no va a ser todo escúchalo bien va a ser una parte
-Ya te volviste loco Bernabé
-Qué es esto
Una aura rodea mi cuerpo una estela de luz sale desde el cielo me siento con mucha fuerza con esto podre derrotarlo
-Ni en sueños podrás derrotarme con ese poder no más porque logras sacar tu espada
-Si podre
Empiezo a atacar rápidamente pero no acierto ningún golpe él se mueve más rápido no tengo oportunidad contra el.
-No vas a poder vencer a Zeus con ese nivel tan bajo que tienes si no puedes contra mí no podrás contra el jajajajaja
Me tira al suelo me va a matar esta ves si me va a matar. No tienes remedio te voy a ayudar ya que eres mi portador qué más puedo hacer; un aura verde rodea mi cuerpo  me muevo demasiado rápido que le corto un brazo a Giovanni.
Me felicita Giovanni por fin liberaste el poder de tesoro de Hefesto, después de eso se fue diciendo ”espero que te vuelvas vas fuerte Bernabé” muy mal herido se fue.
Después de eso me desmalle me levante en una cama de hospital a lado mío estaba Karen que me habrá pasado lo último que recuerdo es haberle cortado el brazo a Giovanni
-Hola veo que por fin te has levantado de tu larga siesta has estado en cómo durante siete días
Siete días tanto tiempo he estado dormido o mejor dicho en coma
-No te preocupes
Karen me dio un beso en la mejilla en eso entra Adalia y no ve a mí y a Karen se me molesta pero a la ves aliviada porque desperté al fin del coma, en eso Karen dice no estén contentos
-Esto es el comienzo ya sabe que puedes Invocar una parte de tu arma. Ahora van a venir más personas a querer matarte no solo por órdenes de Zeus si o también personas que quieran esa arma para derrocar al dios del rayo
-Pero no importa ahora vamos a celebrar que ya te recuperaste
Es así como inicio mi historia de Hero aun me esperan muchas más aventuras y encuentro con personas mas fuertes.



Lirico


La lírica  o género lírico es un género literario en el que el autor transmite sentimientos, emociones o sensaciones respecto a una persona u objeto de inspiración. La expresión habitual del género lírico es el poema. Aunque los textos líricos suelen utilizar como forma de expresión el verso, hay también textos líricos en prosa (prosa poética).

Ejemplo:

Edad
Antes que la peluca y la casaca
fueron los ríos, ríos arteriales:
fueron las cordilleras, en cuya onda raída
el cóndor o la nieve parecían inmóviles:
fue la humedad y la espesura, el trueno
sin nombre todavía, las pampas planetarias.

El hombre tierra fue, vasija, párpado
del barro trémulo, forma de la arcilla,
fue cántaro caribe, piedra chibcha,
copa imperial o sílice araucana.
Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura
de su arma de cristal humedecido,
las iniciales de la tierra estaban
escritas.
Nadie pudo
recordarlas después: el viento
las olvidó, el idioma del agua
fue enterrado, las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre.

No se perdió la vida, hermanos pastorales.
Pero como una rosa salvaje
cayó una gota roja en la espesura
y se apagó una lámpara de tierra.

Yo estoy aquí para contar la historia.
Desde la paz del búfalo
hasta las azotadas arenas
de la tierra final, en las espumas
acumuladas de la luz antártica,
y por las madrigueras despeñadas
de la sombría paz venezolana,
te busqué, padre mío,
joven guerrero de tiniebla y cobre,
oh tú, planta nupcial, cabellera indomable,
madre caimán, metálica paloma.

Yo, incásico del légamo,
toqué la piedra y dije:
Quién
me espera? Y apreté la mano
sobre un puñado de cristal vacío.
Pero anduve entre llores zapotecas
y dulce era la luz como un venado,
y era la sombra como un párpado verde.

Tierra mía sin nombre, sin América,
estambre equinoccial, lanza de púrpura,
tu aroma me trepó por las raíces
hasta la copa que bebía, hasta la más delgada

palabra aún no nacida de mi boca.

Dramatico

El texto dramático, es aquel que representa algún conflicto de la vida a partir del diálogo entre los personajes. La noción de drama permite nombrar, en forma genérica, a cualquier obra escrita por un dramaturgo donde los hechos tienen lugar en un espacio y tiempo determinados.

se divide por subgéneros estos son algunos

Tragedia


La tragedia es una forma literaria teatral o género dramático de lenguaje solemne cuyos personajes protagónicos son ilustres y se ven enfrentados de manera misteriosa, invencible e inevitable, a causa de un error fatal o condición de carácter (la llamada hamartia) contra un destino fatal (fatum, hado o sino) o los dioses, generando un conflicto cuyo final es irremediablemente triste: la destrucción del héroe protagonista, quien muere o enloquece.

Ejemplo:

doradores 

Alrededor de la fábrica -una fábrica elegante, de marcos, molduras y rosetones dorados, en mate y brillo- apostóse el nutrido grupo de huelguistas. A media voz trocaban furiosas exclamaciones y sus caras, pálidas de frío y de ira, expresaban la amenaza, la rabiosa resolución. Que se preparasen los vendidos, los traidores que iban a volver al trabajo, no sin darse antes de baja en la sociedad El Amanecer.
Algunos de estos vendidos, deseosos de ganar para la olla, habíanse aproximado con propósito de entrar en la fábrica, y ante la actitud nada tranquilizadora del corro vigilante, retrocedieron hacia las calles céntricas. Conversaban también entre sí: «Aquello no era justo, ¡concho! El que quiera comerse los codos de hambre, o tenga rentas para sostenerse, allá él; pero cuando en casa están los pequeños y la madre aguardando para mercar el pedazo de tocino y las patatas a cuenta del trabajo de su hombre… hay que arrimar el hombro a la labor». Hasta hubo quien refunfuñó: «Con este aquél de las sociedades no mandamos, ¡concho!, ni en nosotros mismos…» Melancólicos se dispersaron a la entrada de la calle Mayor para llevar la mala noticia a sus consortes.
Los huelguistas no se habían movido. Nadie los podía echar de su observatorio; ejercitaban un derecho; estaban a la mira de sus intereses. Y uno de ellos, mozo como de veinte años, tuvo un esguince de extrañeza al ver venir, de lejos, a una chiquilla rubia -de unos catorce, o que, en su desmedramiento de prole de obrero, los representaba a lo sumo-, y que, ocultando algo bajo el raído mantón, se dirigía a la fábrica de un modo furtivo, evitándolos.
-¡Ei!, tú, Manueliña, ¿qué llevas ahí?
Sin responder, echóse a llorar la chica, anhelosa de terror. Y, al fin, hollipó:
-¡Me dejen pasar! ¡No hago mal! ¡Me dejen!
Unas manos fuertes, gruesas, desviaron el mandilillo, descubrieron el contrabando: la ollita desportillada, con el guiso de patatas bazuqueando en su salsa clarucha.
-¿Está tu abuelo dentro? -interrogó, con gravedad, el que parecía capitanear a los otros.
El llanto de la niña fue entonces desesperado. Ahogándose, repetía:
-¡Mi abuelo no hace mal! ¡No hace mal a nadie!
Un molinete rápido lanzó el puchero a estrellarse contra la pared de la fábrica, pringándola de pebre, y una voz ronca pronunció, echando una vaho de cólera aguardentosa a las mejillas de la mujercita:
-Anda, entra y dile a ese viejo chocho que por hoy se le perdona la cochinada; pero que si mañana viene a la fábrica… que sepa lo que le espera.
A la hora de salida todavía el grupo, relevándose y turnando, permanecía frente a la puerta; pero la fatiga, el tedio y esa ira reconcentrada que infunden la espera y la calma indiferente de las cosas, la contemplación de paredes, detrás de las cuales está nuestro destino y anhelamos forzar o arrasar, habían comunicado expresión más sombría a los rostros, palidez más biliosa a las frentes, a los ojos fulgor más iracundo. Y hubo un clamoreo de indignación cuando vieron salir a Pedro Camino, el único dorador que, adelantándose a la hora de entrada, los había burlado y venía a cumplir su tarea. Era un anciano como de setenta años, todavía robusto, de barbas blanquísimas, cara venerable de santo de retablo de aldea. Con involuntario respeto se contaba de él que no probaba el vino ni el aguardiente. Era de casta labriega, fuerte, sencilla y sobria; no conocía más que su obligación, su contrato, su oficio. Y miró hostilmente a los que hacían guardia, a los que habían roto su puchero, estropeando su almuerzo, amenazado su vida.
-Aquí estamos, Pedro -exclamó el jefe, en tono semiconciliador, semienojado-. Ya le diría Manueliña nuestro acuerdo, ¿eh? Hasta acabar la huelga no trabaja nadie, y a quien trabaje le ha de pesar.
El viejo se cuadró, sin miedo. Cruzóse de brazos, mirando al jefe con fijeza, casi despreciativo, y al cabo, entre el silencio expectante del grupo, profirió:
-Entonces a vuestra casa iré a cobrar el jornal, que lo precisamos yo y mi nieta para la comida.
-¿Y nosotros, no lo precisamos? -saltaron algunos, airados, más que en las palabras, en el ademán.
-Eso hijos, allá vosotros… Seréis ricos, cuando pasáis sin trabajar los meses… Yo soy pobre; pobre nací y pobre he de morir; sólo que, mientras viva, a Manueliña no le faltarán unas patatas, ni un cuarto para dormir, ni toquilla para el cuello. Y no se irá a perder, como otras…
La alusión era sangrienta: referíase a uno de los del grupo, y hería más, por lo mismo que, realmente, el obrero no tenía culpa de la conducta de su mujer, si no se llama culpa al defectillo de la afición a bebidas fermentadas.
-No se ande con bromas, Pedro -insistió el jefe, en tono significativo-. Fíjese en lo que hace y en lo que habla, que a sus años los hombres deben tener mucha prudencia, pero mucha. No provoque a la gente trabajando cuando todos huelgan. Si no mirásemos a la edad se lo diríamos de otro modo; y piénselo bien, y quédese en su casa, porque mañana no se le consiente entrar, ¿lo oye?
Mientras el jefe hacía estas advertencias, el grupo rumoreaba en marejada de furia. Iban armados de estacas y, no pudiendo desahogar contra nadie más, empezaban a encolerizarse especialmente con el viejo terco.
-No sois nadie -gruñó él- para consentir o no que yo entre. ¿Soy vuestro esclavo, por si acaso? Ahora es cuando os digo que entraré, y si es preciso, pediré ayuda a la autoridad. ¡Pues hombre!
Cuando esto decía enérgicamente Pedro, de una calleja próxima desembocó Manueliña. Venía color de yeso temblorosa. Y lanzándose hacia el grupo, gritó:
-¡Socorro, vecinos! ¡Matan a mi abuelo!
La verdad era que nadie le había tocado aún al pelo de la ropa. Los huelguistas enseñaban los dientes, sin decidirse a morder; y dijérase que misteriosa valla de veneración a la ancianidad y al derecho de aquel hombre, que no pedía sino trabajar para mantener a una niña, los contenía, obligándoles a permanecer a cierta distancia, a pesar de las crispaciones de sus puños en torno del garrote, que deseaban blandir. La llegada de Manueliña, al pronto, los distrajo; fue una nota patética, a que sus almas respondían. La criatura acudía en defensa de su único amparo en el mundo, de su abuelo. En sus ojos había extravío de locura. Un huelguista hasta la consoló.
-No hay duda, Manueliña; con tu abuelo nadie se mete…
En el mismo momento, y sin duda atraídos por los gritos de la muchacha, apareciéronse por allí cuatro guardias y un cabo de ronda. Venía la fuerza pública como a remolque, nada deseosa de emprender cuestión, porque aquellos enredos de huelgas eran el diablo, y el que más y el que menos de los guardias es amigo, vecino, compadre de alguno de los amotinados; pero, al fin, tenían órdenes, y venían a ver qué demontre pasaba allí. Como viesen que nada pasaba realmente, retrocedieron, y se enhebraron por una de las callejuelas, afectando prudencia, y disimulo. Pero su presencia como un latigazo, había embravecido a los huelguistas.
-A nosotros no nos meten miedo los guardias.
-Ya no falta más que echarnos encima la fuerza.
-Los más bribones son los hijos del pueblo que la llaman…
-¡Concho con los vendidos!

Y como el tío Pedro, a quien tiraba de la manga Manueliña, iniciase el movimiento de querer desfilar, uno de los huelguistas -el aludido por el viejo al hablar de mujeres que se pierden- enarboló la estaca, y fue tan bien asentado el primer golpe, que partió el cráneo del viejo, haciéndole caer como acogotado buey. Lo que siguió tuvo los caracteres de esa epidemia, de ese contagio homicida que, en un momento dado, se apodera de las multitudes. Veinte estacas cayeron sobre el cuerpo, y una alcanzó a la niña, que valiente como cachorrillo de león, interponía su débil corpezuelo para resguardar al abuelito. Cuando llegaron corriendo, revólver en puño, los guardias, todavía alentaba Pedro Camino. No murió hasta el día siguiente, en el hospital.

Comedia



La comedia es el género dramático opuesto a la tragedia y, por tanto, relacionado casi siempre con historias con final feliz. Esa lectura epicúrea, placentera y optimista,tuvo su origen en los primitivos cultos de la fertilidad en honor del dios Dioniso y se desarrolló como género derivado del ditirambo, asociado a los dramas satíricos y al mimo

Ejemplo

La pasión de un gallego


Un gallego se va a confesar:
- Padre, quiero confesarme, porque he hecho algo terrible.
- Te escucho hijo ¿Qué pecado has cometido?
- Pues que conocí una mujer, y le hice el amor "A LA GÓNDOLA".
El cura no tenía ni idea acerca de como era hacer el amor "A LA GÓNDOLA", pero para no quedar como un ignorante, le dice:
- Hijo mío, eso que has hecho, es tremendo, rezarás 100 Ave Marías y 100 Padre Nuestros, y te me retiras inmediatamente de la iglesia .... ¡¡¡Degenerado!!!
El gallego sale corriendo, y el cura, que se había quedado con la gran duda, comienza a comunicarse con otros curas, para preguntarles como era eso de hacer el amor "A LA GÓNDOLA".
Nadie lo sabía, por lo que el cura busca en Internet, llama anónimamente a distintos prostíbulos, preguntando que significaba hacer el amor "A LA GÓNDOLA", pero nadie sabía nada al respecto.
Finalmente, uno de los curas al que llama, le sugiere que en caso de que el gallego regrese, no lo saque corriendo, sino que le pregunte el significado de hacer el amor "A LA GÓNDOLA", ya que estaban todos muy intrigados.
Pasa un mes, y vuelve el gallego a confesarse, por lo que el cura decide evacuar esa duda.
- Padre, quiero confesarme, porque he vuelto a hacer algo terrible.
- Ajá, cuéntame hijo .... ¿Qué has hecho?
- Lo mismo que la vez anterior, padre, no me he podido contener, y al conocer a otra mujer, volví a hacerle el amor "A LA GÓNDOLA".
Ya se preparaba el gallego para que el cura lo vuelva a sacar corriendo de la iglesia, pero en cambio le dice:
- Escúchame hijo.... te perdono, pero si me explicas detalladamente como es eso de hacer el amor "A LA GÓNDOLA".
- Verá usted, padre, conocí a ua mujer, fuimos a una plaza de noche, y una vez allí, comencé a decirle que tenía unos ojos muy bonitos, una boca hermosa, un cuerpo esbelto, una voz muy dulce... y así le terminé haciendo el amor "A LA GÓNDOLA".

- ¿¿¿"A LA GÓNDOLA"??? - dice el cura - ¡¡¡HALAGÁNDOLA, ANIMAL!!!

Narrativo


La narrativa es un género literario fundamental o genéricamente (está presente en todas las culturas y en todas las épocas) escrito u oral, con derivaciones técnicas formales de tipo audiovisual (narración en historietas, cinematografía, radionovela, telenovela, serial televisivo, videojuego, infografía), que, en su forma clásica, recoge una serie de hechos presentados o explicados por un narrador, que suceden a uno o más personajes que son los que realizan las acciones. Posee numerosos subgéneros, entre los que destacan especialmente la epopeya, la novela y el cuento o relato corto.

Ejemplo:

Duendes en el plato 

Voy a compartir contigo un secreto que solo unos pocos niños privilegiados conocemos y que, por su importancia, tendrás que guardar en el fondo del cajón de los secretos, fuera del alcance de ningún padre, cubierto de valientes peluches que lo custodien.
En el fondo de todos los platos hondos, los que usan los papás para la sopa, los caldos y las lentejas, viven unos seres tan diminutos que durante siglos se pensó que eran invisibles. Son tan tan pequeñajos que solo los ojos nuevos de los niños pueden verlos, y eso si se fijan bien y ponen mucho empeño.
Después, en cuanto creces, por mucho que quieras tus ojos, no podrán volver a verlos.
Son seres mágicos cargados de poderes de lo más variado que se pasan al que se los come. Yo, que no era muy amigo de la cuchara, siempre que tengo oportunidad me voy a comer a casa de la abuela, que no perdona un primero de plano hondo ni en verano y, come que te come, voy vaciando el plato y abriendo cada vez más los ojos para poder verlos al llegar al fondo.
Y nunca me decepcionan. Allí están, con sus calzas marrones y su camisa amarilla, con el gorro picudo y unos divertidos zapatos cuyo color varía en función de los poderes. Si te comes uno con zapatos rojos, te aseguras el poder convencer a mamá y a papá de lo que quieras, el de los verdes te permite correr a la velocidad del viento, el de mocasines marrones te enseña a trepar a los árboles más chulos del patio del cole, las sandalias azules te hacen nadar casi sin rozar el agua y el de las botas naranjas te permite meter los pies en los charcos sin que entre ni gota de agua en los zapatos, el de los botines blancos y negros me hace leer y escribir como si ya fuera grande y no veas cómo se pasa con los cuentos que tengo en casa. Y así, cada día, voy conociendo tipos nuevos y probando sus poderes, sin reparar en que, a cada cucharada me voy haciendo más y más grande.
Ayer cumplí 7 años y casi llego al timbre de casa de los abuelos, y eso que viven en un noveno. Para celebrarlo, me empeñé en que mamá me hiciera crema de zanahoria y, a medida que me acercaba al fondo y por más que me empeñaba, no veía duende alguno.
Tan solo me quedaba una cucharada cuando apareció un tipo menudo con chanclas de playa llenas de peces y soles. Me acerqué tanto como pude para verlo bien y, el muy golfo, me llenó la nariz de crema de zanahoria mientras trataba de bajarse de la cuchara.
Yo lo perseguí por el plato hasta darle caza en el borde, a punto de saltar a la mesa. Lo acorralé con miga de pan y lo subí de nuevo a la cuchara. Abrí la boca bien grande y, ¡para dentro!
Saqué la cuchara limpia y reluciente justo en el mismo momento que sentí un fuerte pinchazo en la punta de la lengua. Abrí la boca, saqué la lengua y me quedé bizco tratando de ver qué tenía en ella. Pegado a la punta, agarrado como una garrapata, estaba el duende de playa enfadado y gruñón.
Tosí, escupí y lloré, pero no me soltó. Traté de arrancármelo con los dedos pero se aferró tanto que casi me tuve que parar por miedo a arrancarme la lengua.
Mamá, que siempre presume con las otras mamás de lo bien que como, no podía creer lo que veían sus ojos. Nerviosa, se acercó a mí tratando de tranquilizarme, pero lo único que consiguió fue descuajeringar el molinillo de pimienta que tenía en sus manos y hacer que todo su contenido saliese volando.
La cocina se llenó de polvos que parecían pica pica y, sin poder remediarlo, estornudé con fuerza. El duende se subió a uno de los "perdigones" de mi estornudo y salió disparado, yendo a aterrizar a la comisura de los labios de mamá que, muy alborotada, se llevaba las manos a la boca y hacía, sin querer, que el duende se colase en ella.
Un gran vaso de agua remató la jugada, haciendo que el pequeño ser terminase en el fondo de estómago de mamá en un periquete.
Aquella tarde fue estupenda. Mamá se convirtió en una sirena que cabalgaba por el salón en un enorme caballito de mar. Jugamos hasta la noche entre peces y algas, conchas y arena. Al final del día, aquel fondo marino volvió a ser, en un suspiro, el salón de casa. Agotados nos fuimos a la cama.

No volví a ver ningún otro duende, al menos hasta la fecha, pero sigo tomando sopas y caldos y fijando mi mirada en el fondo mientras hundo la cuchara y cruzo los dedos para volver a encontrarme con un duende en chanclas.











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